Leído 54 veces

Pg. 272

Me alegro que hayas escogido Trimeka para tu último año de estudios – repuso ella.

En ese momento dos jóvenes se acercaron a saludar a la princesa, aunque se le quedaron mirando confundidos.

¿Qué pasa, chicos? – preguntó la reina.

Nada. Majestad – dijo uno de ellos – es solo que… ¿Por qué la princesa tiene alas de murciélago? – inquirió.

¡Los Falgorat se convirtieron en invasores y tiranos igual que los Malifayan y usted, princesa viene a homenajearlos poniéndose esas alas! – interpeló el otro joven.

La reina y su hija se quedaron mirándose sin decir nada.

¿Quiere parecerse a ellos? – inquirió de nuevo el que había hablado primero.

¡Los falgorat son aberraciones humanas y ella ama a uno! – Exclamó una muchacha que se encontraba a poca distancia de ellos.

Eso no es cierto – dijo a su vez Ilonti tratando de contener su indignación.

Claro. Debe conocerlos muy bien – prosiguió la muchacha en voz alta.

Todos sabemos que ella y el príncipe de Zajliyan estuvieron varios días en Nevair – acotó otro chico que también se acercó, mientras iban llegando más, al escuchar el alegato.

Ya que los conoce tan bien, princesa, ¿es verdad que lo tienen como los murciélagos? – interrogó en voz alta mientras todos se reían.

Ilonti enrojeció de la furia e iba a decir algo pero su padre se interpuso entre ellas y los osados muchachos.

¡No insultes a mi hija y no insultes a los Falgorat! – Amonestó – ellos cometieron un error y lo están pagando. Y ahora debes disculparte, si no quieres que te haga repetir otros cinco años en esta escuela que también irrespetas con tu actitud grosera – recalcó en tono severo.

Discúlpeme, majestad – musitó avergonzado el muchacho – mi padre fue asesinado por los Falgorat – continuó mientras permanecía con sus ojos fijos en el suelo – era un gran soldado. Quiso defender a nuestro monarca y fue atravesado por una espada de los asesinos Falgorat – concluyó con voz entrecortada.

En verdad lo lamento – dijo el monarca – pero no por eso debes insultarnos. Tu padre y muchos ciudadanos de bien, perdieron la vida por causa de los Falgorat, y es mejor que cesen los rumores de que mi hija estuvo en Nevair con uno de ellos. Eso es totalmente falso. Si continúan con esos chismes serán castigados severamente con prisión de un año en la Ranglaat – aseguró disgustado y levantando la voz para que todos lo escucharan.

La maestra Zeiannia les preguntó si habían entendido lo que el monarca había dicho y todos respondieron al mismo tiempo con un sí.

Les agradeció por estar presentes en tan magno evento y les deseó a los alumnos éxitos en el futuro.

Los monarcas bajaron de la tarima para felicitar a los padres y alumnos, después de los abrazos se despidieron y cada familia se dirigió a sus respectivos hogares para continuar la celebración.

Facebook Comments

+ -
×