Leído 137 veces

Pg. 13

El joven duende Malorfid, quien habitaba en palacio se ocupó de apagar las 90 velas y lo hizo con su ajado sombrero, no sin antes salir un poco chamuscado.

El almuerzo resultó muy apetitoso y afectuoso. Se nombraron representantes para lejanas provincias y se intercambiaron muchos diamantes por otras piedras preciosas, por pavos reales y semillas de zie (arroz).

Se acercaba el día de las olimpiadas en Zifre. Después del sorteo que se realizó entre otras ciudades que habían participado, salió favorecida.

Los preparativos se venían haciendo desde el año anterior y el evento se realizaría en un gran coliseo que podía albergar 10.000 personas.

Las olimpiadas  duraban 7 días y todos los participantes estaban listos para las batallas teatrales: arcos, flechas, escudos, espadas, arneses,  caballos y además poesía, danzas, música, todo estaba a punto para el gran día.

 

 

LAS OLIMPIADAS

 

Los primeros tres días del evento eran amenizados con música, bailes, fuegos artificiales, banquetes, regalos para los niños, entre los que sobresalían las mascotas tilouil o sea flores como Odinix. Los niños siempre pedían la tilouil de su preferencia y había para todos los gustos, desde azucenas, claveles, lirios, orquídeas, girasoles hasta las más despampanantes y grandes cuyo nombre era dexrilos, que llegaban a medir dos metros y las regalaban los adultos a sus amigos y vecinos para adornar los salones, comedores y habitaciones. Los dexrilos también hablaban, aromatizaban y producían tenues luces de colores intermitentes. Eran muy delicadas y había que mimarlas todos los días para que no se marchitaran.

También había intercambio de joyas, lo cual era una costumbre ancestral. Las joyas tenían un significado especial, sobre todo al comienzo de los festejos. El intercambio entre ellas era signo de hermandad, amistad y respeto. Tanto los monarcas como las personas de las ciudades, los pueblos y las aldeas, se regalaban diamantes, zafiros, rubíes, esmeraldas y también piedras que no eran preciosas como las que se encuentran en los ríos o riachuelos, las cuales eran ofrendadas al planeta Xalur por hallarse tan cerca de Nebruska,  protegerlos y ofrecerles la dicha de observarlo y admirarlo cada día y cada noche en toda su magnificencia y esplendor.

Facebook Comments

+ -
×