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Solo estamos especulando… puede que Kalups no sea tan cruel – murmuró Anfoglei para calmarlos.

Tokea se acercó.

Amigo búho y amigo Xaa – dijo el hijo del sol – corran la voz de que estamos en la “Fortaleza de las piedras de ébano”

Con mucho gusto – respondió el búho – volaré varios kilómetros hacia el oeste por donde viene Fenitki y su ejército y les diré a mis amigos lo que ustedes quieren.

Gracias Tokea – dijo a su vez Anfoglei.

Xaa también levantó vuelo dirigiéndose hacia el norte.

 

LA HISTORIA DE LOS ANTEPASADOS

 

La fortaleza de las piedras de ébano, era un lugar que los antiguos habían construido para celebrar rituales, ofreciendo sacrificios al sol y a Xalur, especialmente para pedir protección, fertilidad y abundancia en las cosechas. Las piedras se encontraban distribuidas en una inmensa llanura. Puestas en forma circular. Eran megalitos que pesaban más de cien toneladas y medían entre treinta y treinta y cinco metros de alto. Eran quinientas ochenta, el número astrológico del planeta Nebruska.

La historia del lugar se encontraba condensada en veinte pergaminos de oro, en las bibliotecas de todos los países del continente donde estaba situada Trimeka, Zajliyan, y otros países aledaños. 19 pergaminos fueron traducidos. Estaban escritos en un idioma muy antiguo, el cual solo unos pocos sabían. El último pergamino no se había podido descifrar. Algunos sabios aseguraban que guardaba un terrible secreto. Un monje que logró descifrar una frase, murió misteriosamente sin revelar su descubrimiento. Excavaciones arqueológicas demostraron la existencia de los que posiblemente fueron los primeros pobladores del inmenso valle apodado “El valle misterioso”

Según las investigaciones, los que habitaron allí, eran seres con características anatómicas diferentes a los humanos. Unos poseían cabeza de serpiente y cuerpo humano, caminaban erguidos y los pies eran cascos. Otros tenían cabeza humana sin orejas y cuerpo de serpiente. Se dice que eran seres inteligentes. Habitaron el planeta durante milenios, mucho antes de llegar los Xalur, pero fueron exterminados por un cataclismo, quizás un asteroide.

Fueron ellos quienes dejaron los pergaminos con la extraña escritura. Los Nani-ja, como se les llamaba, realizaban rituales sacrificando a sus semejantes, cortándoles la

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